Entre magia, títeres y sonrisas: Los niños fueron los protagonistas en el gran festejo de la Fundación Hermano Miguel
QUITO – El Coliseo del Ministerio del Deporte se transformó el día miércoles 10 de junio en el escenario de una verdadera fiesta. Con risas ruidosas, trucos de magia y juegos, la Fundación Hermano Miguel celebró una de sus festividades más queridas y esperadas del año: el Día del Niño.
El evento, que arrancó a las 14:00, estuvo completamente dedicado a regalarles una tarde inolvidable a más de sus 200 niños beneficiarios. Desde el primer momento, el equipo de la fundación encendió el ambiente con dinámicas y juegos que pusieron a saltar a todos los asistentes.
Un show que despertó la ilusión
Uno de los momentos favoritos de la tarde fue la llegada de la Policía Nacional. Con su función de títeres y el carismático personaje “Raulito”, los niños no solo se divirtieron, sino que aprendieron de forma muy dinámica cómo cuidarse en su día a día y recordar que la policía está siempre para protegerlos.
La sorpresa y los ojos abiertos de par en par llegaron con el Mago Rommel. Su espectáculo estuvo lleno de ilusiones que sacaron aplausos tanto de los niños como de los adultos. Para cerrar con broche de oro esta gran jornada a las 16:30, cada uno de los pequeños recibió un delicioso refrigerio y un regalo especial, dibujando el final perfecto para un día lleno de felicidad.
María Eugenia Paredes de Suarez, directora ejecutiva y fundadora, estuvo presente compartiendo con las familias y destacando que ver la felicidad de la infancia es el motor que da sentido a la institución.
41 años transformando el futuro de la infancia
Esta gran celebración refleja el espíritu con el que nació la Fundación Hermano Miguel en 1984. Como una ONG sin fines de lucro, su pasión absoluta es ayudar a superar los retos de las personas con discapacidad, ofreciendo una rehabilitación integral con la más alta calidad humana.
Aunque la fundación es autosostenible y atiende a personas de todas las edades a través de servicios de salud y un laboratorio propio de órtesis y prótesis a bajo costo, el verdadero corazón de su Área de Trabajo Social son los niños. Ellos representan la gran mayoría de los beneficiarios que reciben subsidios parciales o totales para sus tratamientos y aparatos de movilidad.
Para que estas sonrisas no se apaguen y duren todo el año, la fundación mantiene activo el programa “Mi Sonrisa en tus Manos”. Este proyecto busca recaudar fondos específicos para apadrinar los tratamientos de los niños que más lo necesitan.
¡Tu puedes hacer la diferencia!
Celebrar la infancia también significa asegurarles un mañana con igualdad de oportunidades. Invitamos de todo corazón a que más personas y empresas se sumen a la fundación en esta noble labor.
Cualquier ciudadano particular o empresa privada puede convertirse en un aliado de estos pequeños a través de un depósito único, un aporte mensual o mediante el apadrinamiento directo. Todo apoyo suma para que el fondo del programa siga transformando vidas y regalando un futuro lleno de esperanza a la niñez con discapacidad.
















