El empleo pleno se contrae en Ecuador y las brechas se profundizan en Quito (ENEMDU 2026).
El mercado laboral ecuatoriano muestra signos de fatiga estructural al cierre del primer trimestre de 2026. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu), publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el empleo adecuado sufrió una notable contracción mensual, transformando el panorama de la ocupación en el país.
El retroceso del empleo adecuado a nivel nacional
Al cierre de marzo de 2026, el número de ecuatorianos con empleo adecuado o pleno se ubicó en 2,7 millones, una cifra significativamente menor en comparación con los 3,2 millones reportados en febrero del mismo año. Esto representa que 424.288 personas abandonaron esta categoría laboral en el lapso de un mes, evidenciando una pérdida de estabilidad contractual y de condiciones óptimas de trabajo.
La comparativa interanual también sostiene la tendencia a la baja. En marzo de 2025, el país registraba 2,9 millones de personas con empleo pleno, lo que significa 186.242 trabajadores más que en el periodo actual. Con estos cambios, la tasa de empleo adecuado se situó en un 32,1%, mostrando un retroceso frente al 34,2% registrado un año atrás.
El crecimiento de la informalidad y el subempleo
La contracción del empleo formal ha provocado el desplazamiento de la fuerza laboral hacia actividades de menor calidad o desreguladas:
- Subempleo: Incrementó de 1,5 millones de personas en febrero a 1,7 millones en marzo. Esta categoría agrupa a quienes perciben ingresos inferiores al salario básico o trabajan menos del tiempo legal, pero tienen el deseo y disponibilidad de trabajar más horas.
- Otro empleo no pleno: Esta condición, que incluye a personas que trabajan menos horas o ganan menos del básico sin la búsqueda activa de otra ocupación, aumentó de 2,8 millones a más de 3 millones de personas.
- Empleo no remunerado: Alcanzó a más de 908.000 personas en marzo.
- Sector informal: Durante el tercer mes del año, el 56,3% de las personas ocupadas a nivel nacional se concentraron en el sector informal de la economía.
Quito: Brechas de género y juventud en el mercado laboral
El análisis desagregado para la capital de la República muestra tensiones particulares. Durante el primer trimestre de 2026, la tasa de desempleo en Quito se fijó en el 8,86%. A pesar de contar con una Población Económicamente Activa (PEA) que supera el millón de personas, el acceso a oportunidades estables se encuentra fuertemente condicionado por factores demográficos.
Tabla Comparativa: Indicadores de Desempleo en Quito (I Trimestre 2026)
| Segmento Demográfico | Tasa de Desempleo (%) | Contexto / Impacto |
| Desempleo General Quito | 8.86% | Promedio general de la fuerza laboral activa de la ciudad. |
| Hombres (General) | 7.26% | Brecha base respecto al desempleo de las mujeres. |
| Mujeres (General) | 10.75% | Menos de la mitad de las mujeres logra un empleo adecuado. |
| Jóvenes (General) | 23.26% | Segmento de 18 a 29 años, foco rojo de exclusión. |
| Hombres Jóvenes | 18.87% | Casi uno de cada cinco hombres jóvenes está desempleado. |
| Mujeres Jóvenes | 28.02% | La tasa más alta registrada en el tablero laboral. |
Estructura Económica y Actividades Principales
A pesar de que el 71,91% de los trabajadores capitalinos se desenvuelven dentro del sector formal, el empleo no pleno afecta al 11,53% de la población ocupada. En cuanto a las ramas de producción y servicios que dinamizan la urbe, el comercio y la reparación de vehículos se mantiene como la principal actividad económica, seguida en relevancia por las industrias manufactureras y el sector de transporte.
Las estadísticas del primer trimestre de 2026 confirman que el ritmo de la reactivación económica y la generación de plazas de empleo formal no se distribuye de manera uniforme, dejando desafíos pendientes en términos de equidad de género e inclusión de nuevos profesionales en el mercado loc






