Juankfe: «No quiero vivir de la música, quiero vivir para la música»
A sus 26 años, el cantautor quiteño repasa la evolución de su identidad musical entre el rock y el indie, los aprendizajes que le dejó la pandemia y la importancia de conectar la formación académica con el respaldo estratégico de la agencia, en un diálogo exclusivo para Croma.
QUITO.— En la vibrante y a veces compleja escena musical independiente del Ecuador, emergen identidades artísticas que se cimentan no solo en el talento técnico, sino en una profunda raíz emocional e histórica. Es el caso de Juankfe, un músico y compositor quiteño de 26 años que transita con soltura entre las texturas del rock y la sensibilidad lírica del indie. Su nombre, lejos de ser un mero pseudónimo comercial, encierra un poderoso homenaje afectivo: era el nombre de la cafetería que su padre regentaba en su infancia.
«Detrás de Juankfe hay mucha historia familiar», relata el artista con notable nostalgia. «Era el nombre del negocio de mi padre y el lugar donde me crié escuchando a bandas que marcaron mi ADN musical, como Los Fabulosos Cadillacs, Andrés Calamaro, La Bersuit y Héroes del Silencio». Además, el término funciona como un ingenioso acrónimo familiar: Juan Carlos (por él y su padre), la F por su madre y la E por su hermana. Para el compositor, adoptar este apodo de la infancia como identidad artística definitiva significó abrazar el camino de la autenticidad más pura.
El despertar de una vocación innegociable
Nacido con un gen musical estimulado desde el vientre materno mediante constantes audiciones cotidianas, Juankfe ejecuta instrumentos desde los 11 años. Para él, la música jamás constituyó un simple pasatiempo. No obstante, el verdadero punto de quiebre aconteció al presenciar por primera vez a su banda favorita en vivo. Aquella experiencia transformadora le demostró que su lugar no radicaba abajo como espectador, sino arriba, compartiendo sus propias composiciones sobre las tablas.
El salto definitivo hacia la profesionalización se selló el 11 de noviembre de 2011, fecha en la que adquirió su primera guitarra. Desde entonces, su visión artística se rige bajo una máxima inquebrantable que define su entrega diaria: «Tengo un lema innegociable: no quiero vivir de la música, sino que quiero vivir para la música. Es lo que me apasiona con locura y lo que me impulsa a convertir cada vivencia en acordes».
De la crudeza pandémica a la madurez sonora
La evolución de su propuesta sonora es palpable al confrontar sus orígenes con sus últimos lanzamientos. El cantautor recuerda vívidamente «Cítrica», su primera canción formal, concebida hace cinco años en el aislamiento de la pandemia. Escrita en esa época y basada en cosas muy cotidianas de ese momento, el artista la describe como una canción muy cruda en comparación con su trabajo actual. Desde aquel punto de partida, su crecimiento se traduce en líricas sustancialmente maduras, un tratamiento del sonido pulcro y detallista, y una profunda riqueza musical que abraza la imperfección como un sello estético propio.
Su proceso de composición arranca invariablemente desde la inspiración inmediata y la armonía rítmica de las guitarras, su instrumento matriz, para luego esculpir la letra. «Siento que todo ya está creado en el mundo; por ello, mi labor no es crear, sino transformar», reflexiona, aludiendo a cómo melodías enteras, como ocurrió con su tema «Sutil Lady», o riffs enérgicos y agresivos, como en «Volcán», aparecen en su mente al despertar y luego las traslada a la guitarra para materializarlas con música.
Un mensaje universal y el valor del engranaje institucional
Al ser consultado sobre sus musas, Juankfe señala a la cotidianidad, las vivencias que lo aquejan o enamoran y, fundamentalmente, a la mujer como ejes inspiracionales. Su meta es consolidar un target universal capaz de conmover a niños de seis años, jóvenes y adultos por igual, cuidando que el concepto final transmita un mensaje constructivo, transparente y honesto a través del arte.
Frente a los retos del mercado contemporáneo, donde el mayor desafío es blindar la identidad frente a las exigencias algorítmicas del streaming, el músico destaca la importancia medular del trabajo colaborativo. Para Juankfe, el engranaje estratégico que une el talento del artista independiente con la gestión profesional de la agencia y el respaldo técnico-académico del Instituto Universitario Cordillera (IAVQ) es vital para dinamizar la escena ecuatoriana.
«Es muy importante contar con este apoyo porque le da vida a lo que llamamos escena y lo vuelve real y profesional», concluye Juankfe con entusiasmo. «Me siento muy feliz y agradecido con la agencia y la academia por lo que están haciendo. Es genial formar parte de este proyecto conjunto donde se trabaja de forma muy detallada y con una visión a futuro».
Como parte de esta gran alianza, Juankfe trabajará de la mano con Croma Music Entertainment para producir profesionalmente su emblemática canción «Cítrica», la cual será grabada y pulida utilizando la infraestructura técnica de los estudios del IAVQ, marcando el inicio de una nueva etapa en su carrera independiente.






