La solidaridad y el compromiso social se vistieron de fiesta. En el marco de la celebración del Día del Niño, llevada a cabo en el Coliseo del  Ministerio del Deporte, conversamos en exclusiva con la Sra. María Eugenia Paredes de Suárez, Directora Ejecutiva y Fundadora de la Fundación Hermano Miguel.

Con más de cuatro décadas de labor ininterrumpida, la institución reafirma su misión: devolver la esperanza a cientos de familias a través de la rehabilitación integral, el amor y la inclusión.

A continuación, te invitamos a mirar la entrevista completa en video y a conocer los detalles de una gestión que demuestra que “con poco se puede hacer mucho”.

Mirar la entrevista completa aquí:

El Día del Niño y de Navidad: Dos fechas no negociables

Para la Fundación Hermano Miguel, el bienestar emocional de los más pequeños es una prioridad absoluta. A pesar de los desafíos económicos actuales, existen momentos del año donde los esfuerzos se multiplican.

“Hay dos actividades en el año muy importantes que, aunque haya problemas económicos, no son negociables. Esto se hace porque se hace: el Día del Niño y el Día de la Navidad, porque los niños son la razón de ser de nuestra Fundación”, afirmó con entusiasmo María Eugenia Paredes de Suárez.

La celebración de este año en el Ministerio del Deporte estuvo cargada de sorpresas, incluyendo un mago, títeres, juegos, entretenimiento y, sobre todo, mucho cariño. Este logro fue posible gracias a la articulación con empresas privadas que sumaron esfuerzos para proveer los alimentos y los regalos para los pequeños.

Cuatro décadas de hitos: El milagro de la rehabilitación integral

Al cruzar el umbral de sus 40 años de trayectoria y cursando ya su año 41, la fundadora tiene muy claro cuál ha sido el mayor logro histórico de la institución: transformar la vida de la gente.

La fundación atiende diariamente a 480 personas, entre las cuales se encuentran 280 niños. El centro recibe a pacientes que han sufrido amputaciones, personas con secuelas cerebrales por accidentes de tránsito o derrames, y niños con problemas motrices que requieren terapias de largo periodo y cuyos padres no cuentan con recursos económicos.

“Creo que esa ha sido una bendición que Dios nos ha dado: el de poder ver a gente que llega derrotada, verle salir triunfante porque ha logrado su rehabilitación… Con mucho amor, mucho profesionalismo y una atención integral se ha podido conseguir que ellos vuelvan a tener una vida útil para la sociedad”.

Además, la Directora destacó el alcance de su Clínica del Pie Diabético, un espacio vital enfocado en brindar atención oportuna para prevenir amputaciones en pacientes con esta condición.

“Mi Sonrisa en Tus Manos” y el poder del reciclaje: ¿Cómo ayudar?

El gran reto de la fundación es la sostenibilidad, una tarea que, en palabras de su fundadora, no depende de una sola institución sino de la sociedad en conjunto. Para canalizar esta ayuda, la organización impulsa dos iniciativas clave:

  • Programa “Mi Sonrisa en Tus Manos”: Un gran sueño que busca el apadrinamiento solidario de la empresa privada y ciudadanos. Con aportes desde 5, 10 o 20 dólares, se financian rehabilitaciones de niños de escasos recursos.“Con poco se puede hacer mucho”, enfatiza Paredes de Suárez.
  • Programa de Reciclaje Institucional: Una alternativa ecológica y accesible para las empresas. Consiste en la donación de materiales que ya no utilicen, tales como papel, chatarra, material electrónico y muebles. La fundación se encarga de transformarlos en recursos económicos para costear los tratamientos de los pacientes.

Un vínculo entre la necesidad y la solución

La jornada cerró con un profundo agradecimiento de la Directora hacia los medios de comunicación por servir como un puente con la comunidad, recordando que lo principal para generar un impacto social es la voluntad de querer hacer el cambio.

Si deseas conocer más sobre cómo sumarte a estos programas, realizar donaciones de reciclaje o apadrinar a un niño, puedes contactar directamente a los canales oficiales de la Fundación Hermano Miguel.